Hónralo, cuídalo, dánzalo!

 

Empezar a bailar es entrar en el conocimiento de lo más sagrado que tienes: tu cuerpo!

 

Hacerlo sentir como el magnífico templo que es es una labor diaria, mimarlo y consentirlo, alimentarlo sanamente, trabajarlo y aprender como se mueve a través del ejercicio físico y la danza.

 

No hay que temerle a los desafíos del movimiento, pero hay que saber escucharlo para entender cuando parar y no lesionarlo, Busca una actividad fisica que te motive a seguirte moviendo!

 

Compartir esta pagina: